El seguro de salud para colectivos gana peso en las empresas
¿Por qué cada vez más empresas contratan un seguro de salud para colectivos? ¿Qué coberturas, ventajas fiscales y opciones para la familia debes conocer antes de decidir? Vamos a responder a estas dos preguntas.
El seguro de salud para colectivos ocupa un espacio creciente entre los beneficios que las empresas ofrecen a sus trabajadores, según Centerbrok.
En el ámbito empresarial, esta modalidad permite contratar una cobertura sanitaria para un grupo de empleados. Las prestaciones, las condiciones de acceso y la posible incorporación de familiares dependen de lo acordado con la aseguradora.
Las pymes también buscan ampliar sus beneficios laborales
La tendencia que describe CenterBrok refleja un cambio en las prioridades de las empresas. Además de ofrecer una remuneración competitiva, buscan incorporar servicios que resulten útiles para sus equipos y refuercen su propuesta como empleadoras.
El interés por estos seguros responde al objetivo de atraer profesionales y favorecer su permanencia en la compañía. La atención sanitaria empieza así a ocupar un lugar más visible en las conversaciones sobre bienestar laboral.
Para una pyme, valorar esta opción exige estudiar qué protección puede ofrecer y cómo encaja en su presupuesto. También conviene definir quién asumirá el coste de la póliza y cómo se explicarán sus condiciones a la plantilla.
El 10,3 % de los adultos declara tener un seguro contratado por su empresa
Los datos del Barómetro Sanitario 2025, elaborado por el Ministerio de Sanidad en colaboración con el CIS, muestran el avance de esta modalidad.
El 10,3 % de la población de 18 años o más declara disponer de un seguro médico privado contratado por su empresa. En 2018, el porcentaje era del 3,5 %.
La proporción casi se ha triplicado en siete años. El dato se refiere a personas que manifiestan contar con esa cobertura, no al porcentaje de empresas que la ofrecen ni al número de pólizas contratadas.
Qué debes revisar al comparar las coberturas
Si estás pensando en contratar un seguro de salud para tu empresa, ten en cuenta los siguientes puntos:
Cuadro médico: qué profesionales y centros están disponibles donde vive o trabaja tu equipo.
Hospitalización y pruebas diagnósticas: qué servicios se incluyen y en qué condiciones.
Copagos: qué importes deberá abonar el asegurado cuando utilice determinadas prestaciones.
Periodos de carencia: cuánto tiempo debe transcurrir desde el alta para acceder a ciertas coberturas.
Servicios adicionales: qué alcance tienen la cobertura dental, la atención psicológica y la telemedicina.
Incorporación de familiares: quiénes pueden adherirse, cuánto cuesta y qué requisitos deben cumplir.
Esta comparación permite valorar la póliza por su utilidad para la plantilla, además de por su prima.
La protección sanitaria también interesa a las familias
Otra de las consultas es la posibilidad de extender la cobertura a la pareja y a otros familiares del trabajador. Esa incorporación debe estar prevista en las condiciones del seguro y puede suponer un coste adicional.
Si la póliza de empresa no permite incluirlos o sus prestaciones no encajan con sus necesidades, puedes comparar alternativas entre los seguros de salud familiar. Se trata de una contratación distinta, que conviene valorar atendiendo al cuadro médico, las coberturas y el presupuesto disponible.
Retribución flexible y tratamiento fiscal
Estas pólizas también pueden integrarse en un plan de retribución flexible. Para valorar esta fórmula, es necesario distinguir la posibilidad de contratar el seguro de los requisitos para aplicar la exención fiscal.
Según la Agencia Tributaria, las primas satisfechas por la empresa a la aseguradora para cubrir la enfermedad del trabajador pueden estar exentas de IRPF. La cobertura puede extenderse a su cónyuge y descendientes.
El límite es de 500 euros anuales por cada persona asegurada, o de 1.500 euros cuando esa persona tiene discapacidad. La cantidad que supere esos límites tributa como retribución del trabajo en especie.
