40 millones de niños de entre 13 y 15 años consumen productos de tabaco
¿Por qué la OMS pide a los gobiernos proteger a los jóvenes frente a la adicción al tabaco, los cigarrillos electrónicos y otros productos con nicotina? Te contestamos en laa siguientes líneas.
Lo hace porque los datos son más que preocupantes. En todo el mundo, al menos 40 millones de niños de entre 13 y 15 años consumen productos de tabaco.
A esta cifra hay que añadir el aumento del uso de cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina entre los jóvenes, dos productos que están ganando presencia en muchos mercados y que, según advierte la OMS, pueden convertirse en una nueva puerta de entrada a la adicción.
La industria del tabaco busca atraer a los jóvenes
Según la OMS, las empresas tabaqueras y de nicotina están rediseñando sus productos para hacerlos más atractivos, más fáciles de consumir y más difíciles de abandonar. Y, en este contexto, los adolescentes y los jóvenes son uno de los grupos más vulnerables.
Los sabores dulces, los envases llamativos, la publicidad en redes sociales y las campañas con influencers forman parte de una estrategia que busca presentar estos productos como modernos, inofensivos o asociados a determinados estilos de vida.
Sin embargo, la realidad es muy distinta: la nicotina es una sustancia altamente adictiva y puede resultar especialmente dañina en edades tempranas.
La propia OMS recuerda que los cerebros de los niños, adolescentes y adultos jóvenes todavía están en desarrollo, por lo que la exposición a la nicotina puede tener consecuencias importantes. Este riesgo es todavía mayor cuando se utilizan productos con altas concentraciones de nicotina.
Cómo pueden actuar los gobiernos
La OMS considera que los gobiernos tienen herramientas suficientes para proteger a la población y, especialmente, a los menores.
Entre las medidas que propone se encuentran la prohibición de los productos con sabores, la restricción de la publicidad, la promoción y el patrocinio, así como la creación de espacios públicos interiores completamente libres de humo y de vapeo.
También insiste en la necesidad de reforzar la vigilancia y el cumplimiento de las normas. No basta con aprobar leyes: es necesario aplicarlas, controlar los puntos de venta y sancionar las prácticas que incumplan la regulación.
Uno de los productos que más preocupa actualmente son las bolsas de nicotina. La OMS ya ha alertado de que se encuentran entre los productos con nicotina de mayor crecimiento en el mercado.
Además, están siendo promocionadas de forma agresiva en redes sociales, con mensajes vinculados al estilo de vida, sabores atractivos y campañas dirigidas de forma directa o indirecta a los jóvenes.
El informe citado por la OMS señala que alrededor de 160 países todavía no cuentan con una regulación específica para las bolsas de nicotina. Esto deja a millones de personas sin una protección clara frente a un producto que se está extendiendo con rapidez.
El tabaco sigue siendo una gran amenaza para la salud
La OMS recuerda que el consumo de tabaco causa más de 7 millones de muertes cada año. Sigue siendo una de las principales causas de muerte prevenible en el mundo y está relacionado con enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias y más de 20 tipos o subtipos diferentes de cáncer. Es una gran amenaza para la salud.
Por todo ello, la organización anima a los más de 1.000 millones de usuarios de tabaco, cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina que hay en el mundo a dar el primer paso para dejarlo.
La protección de los jóvenes frente al tabaco y la nicotina no es solo una cuestión sanitaria. También es una responsabilidad social, educativa y política. Regular estos productos, limitar su publicidad y evitar que se presenten como algo inocuo es fundamental para frenar una nueva generación de consumidores dependientes de la nicotina.
