Desatender la salud mental podría costar hasta el 5% del PIB en 2030
¿Qué coste puede tener para la economía española desatender la salud mental? ¿Qué soluciones pueden existir? Lo vemos aquí.
El informe The Value of Mental Health, elaborado por Zurich Insurance Group, advierte de que no afrontar este problema podría generar un coste equivalente de hasta el 5 por ciento del PIB en 2030.
Buena parte de esa factura estaría relacionada con una menor productividad y con la salida de trabajadores del mercado laboral. Por eso, anticiparse resulta cada vez más importante para cualquier organización.
La brecha laboral asociada a la salud mental
Uno de los principales efectos económicos no procede del absentismo puntual, sino de la diferencia de acceso y permanencia en el empleo entre quienes tienen problemas de salud mental y quienes no los padecen.
En numerosos países, estas personas encuentran mayores dificultades para incorporarse al mercado laboral, conservar su puesto o regresar después de una baja prolongada.
La brecha puede alcanzar el 29 por ciento y preocupa especialmente cuando los problemas aparecen a edades tempranas, porque pueden condicionar el inicio de la carrera, la adquisición de experiencia y el desarrollo profesional posterior.
Automatización, inteligencia artificial y nuevos riesgos laborales
Este escenario coincide con una transformación acelerada del empleo por el avance de la automatización y la inteligencia artificial. Los puestos más rutinarios tienden a reducirse, mientras aumentan las exigencias de formación, adaptación y especialización.
Si esta evolución no va acompañada de políticas de apoyo adecuadas, las personas con problemas de salud mental pueden encontrar obstáculos adicionales para entrar, mantenerse o progresar en el mercado laboral.
Zurich señala que retrasar la intervención multiplica las consecuencias, porque cuando el deterioro ya ha provocado desconexión laboral, el impacto alcanza también a empresas, familias y al conjunto de la sociedad de forma mucho más directa.
El elevado coste del bienestar
Los datos del informe muestran hasta qué punto la salud mental condiciona el bienestar individual y colectivo. Las personas afectadas pierden entre 60 y 67 días de vida saludable cada año, una cifra que representa entre el 7 y el 14 por ciento de las pérdidas totales de bienestar.
A escala mundial, este deterioro se aproxima a un coste anual de un billón de dólares. En algunos países, las pérdidas de bienestar multiplican por 49 el gasto formal en salud mental, una diferencia que evidencia que el coste real supera ampliamente la inversión sanitaria directa.
Empresas y familias también asumen pérdidas
Las consecuencias económicas no se concentran únicamente en los sistemas sanitarios. Las empresas soportan una parte relevante del impacto mediante la caída de la productividad, las ausencias prolongadas, la rotación y la pérdida de talento.
Las familias, por su parte, afrontan costes directos que pueden alcanzar el 43 por ciento del tratamiento y dedican más de 1.200 horas anuales a cuidados no remunerados.
Por eso, la salud mental en el trabajo exige analizar el bienestar del empleado y la capacidad de la organización para conservar talento, sostener rendimiento y reducir costes mediante apoyo temprano.
La prevención como estrategia empresarial
Es necesario actuar antes de que los problemas se agraven:
Facilitar un acceso temprano a apoyo psicológico
Impulsar programas que favorezcan la continuidad laboral
Crear procesos flexibles de reincorporación puede limitar el daño tanto para la persona como para la compañía.
Estas medidas ayudan a mantener el vínculo con el empleo y a evitar que una dificultad temporal termine convirtiéndose en una salida permanente del mercado laboral. Para las empresas, prevenir también significa proteger talento, productividad y capacidad de competir en un entorno más exigente.
Salud mental, competitividad y sostenibilidad
El enfoque preventivo también resulta especialmente relevante para autónomos y organizaciones que buscan fórmulas de protección adaptadas a su actividad.
En este contexto, conocer opciones de seguros de salud para autónomos y seguros de salud para empresas puede ayudarte a valorar soluciones que faciliten el acceso a determinados servicios y refuercen la protección del bienestar.
