Cada español gasta 631 euros en salud privada
¿Cuánto gasta cada español en seguros médicos privados? ¿Cuál ha sido la tendencia desde principios de siglo? Lo vamos a analizar todo en este post.
Desde comienzos del siglo XXI, el gasto sanitario privado en España ha seguido una trayectoria ascendente, reflejo de cambios en los patrones de consumo de las familias.
En el periodo comprendido entre 2003 y 2022, este tipo de gasto —concentrado mayoritariamente en los hogares— ha experimentado un aumento del 50% en términos reales.
Así lo indica un reciente estudio elaborado por el Programa de Investigación en Socioeconomía de la Fundación BBVA, en colaboración con el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).
Este repunte ha llevado a que el gasto privado en salud represente actualmente un 25,9% del total del gasto sanitario en el país, un dato que pone de relieve el papel cada vez más relevante de la salud privada en la estructura sanitaria española.
Distribución del gasto sanitario en los hogares españoles
Según la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF), en 2023 cada ciudadano destinó en promedio 631 euros a gastos relacionados con la salud.
Este desembolso se distribuyó de manera diversa: una parte importante fue a parar a la adquisición de productos como gafas, lentillas y dispositivos terapéuticos (182 euros por persona), y a las primas de seguros de salud privados (131 euros).
El resto del gasto se dividió en:
Medicamentos y productos médicos (116 euros)
Servicios odontológicos (88 euros)
Consultas médicas y hospitalarias no cubiertas por el sistema público (68 euros)
Servicios de apoyo como fisioterapia, psicología, rehabilitación o pruebas diagnósticas (46 euros).
Evolución del peso relativo del gasto sanitario en los presupuestos familiares
En términos proporcionales, el gasto en salud ha pasado de representar un 3,4% del presupuesto total familiar en 2006 a un 4,8% en 2023.
Aunque esta proporción aún se considera baja si se compara con otros países, debido a la existencia de un sistema sanitario público y universal, lo cierto es que la tendencia al alza es clara.
Este incremento se acompaña de una transformación en la manera en que las familias distribuyen su presupuesto destinado a salud.
Por ejemplo, aunque la compra de equipos terapéuticos sigue siendo el principal gasto —con un 28,8% del gasto en 2023—, ha perdido peso desde el 34,4% que suponía en 2010.
También ha disminuido el gasto en servicios dentales (del 17,8% en 2010 al 14% en 2023), así como el destinado a atención médica y hospitalaria directamente abonada por los pacientes.
En contraste, han ganado protagonismo los seguros de salud privados, que ahora absorben el 20,7% del gasto familiar en salud, cinco puntos más que en 2010.
Crecimiento de la demanda en el ámbito de la salud privada
La contratación de seguros privados permite a muchas familias acceder a servicios sanitarios con mayor agilidad, lo que ha impulsado también la actividad en hospitales privados.
En particular, destaca el aumento de consultas externas, que ha crecido un 133% desde 2010, frente al 20% de crecimiento en los hospitales del Sistema Nacional de Salud (SNS).
De manera paralela, los servicios de diagnóstico por imagen —como resonancias magnéticas, TAC o angiografías— y otras intervenciones como biopsias también han registrado un notable incremento en los centros sanitarios privados.
Asimismo, el gasto en productos farmacéuticos representa ya el 18,3% del total, mientras que los servicios auxiliares de salud, entre los que se encuentran la rehabilitación, la psicología o las pruebas diagnósticas, han duplicado su peso relativo en los últimos años, pasando del 3,6% al 7,3%.
